Todavía extraño mi país, todavía me pregunto si de vez en cuando ves el cielo y te acuerdas de mí. A veces, sigo imaginando que te llamo por las mañanas y te despierto con muchos besos para ir a trabajar. A veces, sigo imaginando que tenemos una casa con dos jardines y te cocino los mejores postres y las comidas más ricas, veo a Sam correr por los pasillos, por el comedor, veo a Sam corriendo a tus brazos y gritando feliz que llegaste mientras termino de hacer el arroz que tanto te gusta. A veces me imagino comprando bolsas repletas de mandarina, muchas gelatinas verdes. Todavía te puedo imaginar viendo Grey's Anatomy o algún dorama de esos que te dejan los ojos cristalizados, escuchar música a todo volumen y yo aturdida de tanto reggaeton, decido de vez en cuando escuchar "música de ancianos" como lo llamabas tú. A veces me acuesto a dormir y te imagino a mi lado soltando todos tus gases y riéndote de mi cara para burlarte de mí por hacer eso, imagino que cocinamos un ta...
¿Cómo le hago para dejar de agonizar? Otra vez el nudo el garganta, otra vez el retorcigon en el estómago, otra vez el dolor en el pecho. ¿Me lo esperaba? No, definitivamente; no. Veo la luna una y otra vez, la veo hermosa hoy, y pienso si también está viendo lo mismo que yo en este momento, sin darme cuenta las lágrimas han empezado nuevamente a cubrir mi rostro, corren como ríos y por más que intento evitarlo no puedo. El dolor me consume y las fuerzas para seguir remando se me han ido. ¿Cómo fue que sin darme cuenta se apoderó hasta de mis entrañas? ¿Cómo fue que se adueñó de mis pensamientos? Luna, tú que puedes verla, ¿por qué no te la robas un ratito y me dejas verla en ti? Verla hoy fue un gancho al corazón, pero también una caricia de esas que no te la esperas, sentir su abrazo, sentir su agarre, ver esa carita tan llena de luz me hizo sentir en casa, como si fuese ahí donde de verdad pertenecía, pero el miedo y dolor recorrió mis huesos cuando su silencio se hizo presente. Qui...
En otras oportunidades hubiera corrido, escapado y me hubiera apresurado con mil rencores en el alma y grandes resentimientos. Ahora aunque tengo mi alma afligida, mi espíritu quebrantado y el corazón en reconstrucción, solo intento respirar, intento no vivir con más peso en la mochila, ya he llorado tanto y tanto que ya no puedo hacerlo más. Añoro volver a mi país, anhelo con todas mis fuerzas correr a esos brazos pequeñitos y flaquitos que sé con eterna certeza que son y serán siempre mi lugar seguro (los abrazos y brazos de mi hijo), me está costando muchísimo estarr lejos de todo. Lo más curioso y raro es que últimamente todos me escriben para decir que vuelva, escucho la desesperación en sus voces y leo la sinceridad en las palabras de todos los que me lo han pedido y aunque deseo con todas las fuerzas de cada partícula de mi cuerpo regresar... No puedo, no puedo hacerlo en este momento, no puedo, pero daría todo por revertir eso y regresar...
Comentarios
Publicar un comentario